Alimentos de Palencia

Alimentos de Palencia:

AGASAJAR AL ESTÓMAGO

Alimentos de PalenciaQue la gastronomía palentina se escribe con mayúsculas es algo que no deja dudas. Para cerciorarlo está Alimentos de Palencia, la marca de calidad que demuestra que el saber culinario de esta provincia pasa por unos productos excelentes (legumbres, verduras, carnes…), así como por recetas tradicionales de la cocina castellana. Merecida fama tiene la cecina de equino de Villarramiel, que está reconocida como primera ‘Marca de Garantía de Cecina de Equino’ en España y que es producida por las empresas Emeterio Sánchez y Hermanos Caballero Rojo.

Ver la página Web AlimentosPalencia

Calidad: Desde hace ya varios años, las preferencias de los consumidores europeos tienden a orientarse hacia productos más sanos, nutritivos, sabrosos y producidos por métodos más respetuosos con el medio ambiente.

El consumidor europeo busca cada vez más información sobre el origen y el proceso de elaboración de los productos alimentarios. Existe así un grupo de consumidores que prefieren productos auténticos que tengan más sabor y que sean elaborados de acuerdo a un conocimiento asegurado por la tradición. Ya no se trata de comprar productos estándar que se diferencian por el precio, sino productos cuya calidad sea identificada, garantizada y que responda a lo esperado por el consumidor.

EL VALOR AÑADIDO DE LAS FIGURAS DE CALIDAD

La adopción de Figuras o Distintivos de Calidad actúa como una herramienta de comercialización (sirve al productor para diferenciar sus productos de otros similares), como una herramienta de comunicación (el consumidor puede distinguir el producto que desea, evitando mensajes publicitarios poco transparentes) y como una herramienta de ética (establece confianza entre el productor y el consumidor).

En el vasto mercado europeo existe una gran riqueza y variedad de productos pero cuando un producto adquiere cierta reputación fuera de sus fronteras se puede encontrar con usurpaciones e imitaciones. Esta competencia desleal no solo desalienta a los productores sino que también engaña a los consumidores.

Por ello, en 1992, la Unión Europea creó unos sistemas conocidos como DOP, IGP ETG (Denominación de Origen Protegida, Indicación Geográfica Protegida y Especialidad Tradicional Garantizada) para promover y proteger productos agroalimentarios.